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¿Cree usted que los aspectos nutricionales y emocionales son importantes para los pacientes con trasplante y falla cardiaca?

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NO - 46.6%

 

¿Sabe usted si se puede predecir un infarto al corazón?

 

 

 

Dr. Alonso Merchán Villamizar

Médico Cardiólogo, Fundación, Clínica Shaio

 

La humanidad siempre ha buscado conocer su futuro, no solo económico sino de sus enfermedades y para ello ha pedido ayuda a magos, adivinos, cartas, “brujos”, etc. Predecir el “futuro” de presentar un infarto o muerte por enfermedad de las arterias coronarias es un reto nada fácil para el médico y por ello se han ideado y propuesto múltiples formas de acercarse a este “futuro”. Una de las maneras para ello, es calcular mediante tablas especiales, el riesgo de presentar un infarto o muerte de origen cardiaco a 10 años. Para ello se dan tres o cuatro categorías de riesgo: riesgo bajo, moderado, alto y muy alto.

La manera como se calcula este riesgo es teniendo en cuenta los llamados factores de riesgo: edad mayor a 45 años en el hombre y 55 años en la mujer, tabaquismo, hipertensión arterial, historia de enfermedad coronaria prematura en primer grado de consanguinidad y alteraciones en el colesterol. También se tiene en cuenta si es diabético o tiene antecedente de haber presentado enfermedad coronaria o enfermedad aterosclerótica de cualquiera de las arterias del organismo. Otras situaciones que ayudan a predecir el riesgo son la presencia del llamado síndrome metabólico, el tipo de dieta, la presencia de enfermedad renal crónica y el sedentarismo. Es lógico suponer que una persona adulta que es hipertensa y fumadora tendrá más probabilidad a 10 años de presentar un evento coronario que una persona de su misma edad que no fuma y que no es hipertensa. De igual manera, el riesgo será más alto en la persona que ya presentó enfermedad coronaria, como es un infarto, comparado con una persona que no lo ha presentado.

El síndrome metabólico no es una enfermedad sino una condición que tiene varias características en el mismo individuo como son: aumento anormal del perímetro abdominal, hipertensión arterial, hipertrigliceridemia, colesterol bueno o HDL bajo y cualquier alteración en la glucemia. Las personas que tengan tres o más anormalidades de estas cinco tendrán el síndrome metabólico y ellos estarán a mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular o diabetes.

De lo mencionado se deduce que se requiere un médico para que analice cada una de estos antecedentes, mida la presión arterial, el perímetro abdominal, el peso, la talla, la frecuencia cardiaca y solicite el llamado el perfil lipídico, la glucemia, la creatinina, perfil tiroideo y otros laboratorios según el caso en particular.

En general estará a riesgo bajo o menor a 10% de presentar un infarto o muerte coronaria, aquellas personas que no tienen ninguno de los factores de riesgo o situaciones mencionadas.

 

Una persona estará a riesgo moderado, es decir entre el 10 y el 20%, si tiene 1 o más factores de riesgo de los mencionados o si tiene síndrome metabólico.

Se estará en riesgo alto, es decir mayor al 20% (una de cinco personas), los individuos que presentan varios factores de riesgo o aquellas personas que son diabéticas o que ya presentaron un evento coronario o aterosclerosis en cualquier arteria.

Un riesgo muy alto, se refiere a la probabilidad aún mayor al 20%, de presentar eventos coronarios. En esta categoría estarán las persona en que además de tener enfermedad aterosclerótica tienen síndrome metabólico o diabetes.

Basado en lo expuesto, se observa que existe una forma aproximada de predecir un evento coronario ( “futuro” coronario), llámese infarto o muerte de origen coronario, en una persona en particular. Se puede decir que con los factores de riesgo o las condiciones mencionadas se podría hacer una predicción en el 80% de los casos; por ello, en ocasiones para un acercamiento mejor en la predicción del riesgo se requieren otros laboratorios o exámenes.

Una vez el médico predice el riesgo a 10 años, inicia el proceso de reducción del mismo mediante cambios en estilo de vida, uso de fármacos para controlar el colesterol o la presión arterial o la glucemia si es diabético. El médico es quien recomendará cual es el medicamento que más le conviene al paciente de acuerdo a sus características y enfermedades que le acompañen; por ello es imprudente tomar un medicamento sin prescripción médica. De otra parte, suspender los medicamentos sin previo control médico puede ser peligroso si se tiene en cuenta que la mayoría de las personas que tienen hipertensión, diabetes o problemas en el colesterol requerirán fármacos de por vida. De igual manera tomar un medicamento solo por recomendación de una persona no médica puede ser contraproducente ya que puede inducir daños a otros órganos como puede ser el caso de la aspirina, con la cual tiene que valorarse el riesgo versus el beneficio de tomarla.