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¿Es normal preocuparse tanto por la salud? Cómo identificar cuándo el miedo a enfermar requiere atención profesional.

jul 9, 2026
blog vital: Ansiedad por la salud

Todos nos hemos preocupado alguna vez por nuestra salud, un dolor persistente, un resultado médico inesperado o la enfermedad de un ser querido pueden generar inquietud. Sin embargo, para algunas personas, esta preocupación puede volverse constante, intensa y difícil de controlar, afectando significativamente su bienestar y su calidad de vida.

Durante mucho tiempo, esta situación se conoció como hipocondría. Sin embargo, la importancia de entender la salud mental ha evolucionado y este término dejó de utilizarse porque puede generar un Interpretaciones erróneas sobre la condición de una persona, dando paso a dos condiciones diferentes: el trastorno de ansiedad por la salud y el trastorno por síntomas somáticos.

 

De la hipocondría a dos diagnósticos distintos
Antes, “hipocondríaco” solía usarse, muchas veces de forma despectiva, para señalar a alguien que “exageraba” o “se inventaba enfermedades” generando estigmas y restándole importancia a este padecimiento.  

Hoy se sabe que el trastorno de ansiedad por la salud es una situación en la cual no hay síntomas físicos claros, pero sí una preocupación constante por enfermarse. En el caso del trastorno por síntomas somáticos sí hay molestias físicas, pero generan un nivel de angustia excesivo y persistente. Diferenciarlos permite entender mejor a los pacientes y ofrecerles un tratamiento más adecuado. 

 

Detrás de la preocupación
No se trata de “drama”, exageración o inventos, la persona que lo sufre no lo hace a propósito, ya que influyen diferentes experiencias de vida a lo largo de la vida como haber padecido una enfermedad grave o vivir de cerca la enfermedad y muerte de un ser querido, entre otros. Estas experiencias pueden manifestarse en:

  • Pensamientos intrusivos (interpretar sensaciones normales como señales de enfermedad grave, poner constantemente en estrés al cuerpo o imaginar el peor escenario).
  • Desbordamiento emocional como ansiedad, miedo y una sensación de peligro permanente.
  • Conductas poco saludables: ir muchas veces al médico, buscar información sin parar sobre enfermedades, o al contrario, evitar consultas por miedo al diagnóstico.

 

Cuando el cuerpo siente y la mente lo amplifica
En el trastorno por síntomas somáticos ocurre algo muy particular, una sensación física (por ejemplo, presión en el pecho) puede disparar un pensamiento invasivo como “me va a dar un infarto”. Eso aumenta la ansiedad, y la ansiedad a su vez intensifica las sensaciones físicas como la presión en el pecho. Es como un círculo sin fin (el miedo genera más síntomas, lo que a su vez aumenta más el miedo en la persona).

Sin embargo, esto no quiere decir que toda presión en el pecho sea un trastorno por síntomas somáticos, esto lo debe determinar un profesional de la salud, ya que esa sensación sí puede ser real y puede ser causada por múltiples factores. 

 

Vivir con miedo a enfermar
En el trastorno de ansiedad por la salud, el problema principal no es una sensación física, sino la preocupación constante de enfermarse, ya que la persona puede:

  • Revisar su cuerpo continuamente buscando señales
  • Buscar información sobre enfermedades durante horas
  • No confiar en resultados médicos normales
  • Dejar de hacer actividades por miedo a enfermar

En cualquiera de los dos trastornos, la vida laboral, académica, familiar y social puede verse seriamente afectada, así como el bienestar emocional.  


¿Es normal preocuparse por la salud?
Es importante saber que tener este tipo de trastornos tienen tratamiento y, con el acompañamiento adecuado, es posible mejorar significativamente la calidad de vida con acompañamiento profesional. El tratamiento principal es la terapia cognitivo-conductual, que ayuda a identificar y cambiar pensamientos y conductas que mantienen el problema. En algunos casos se complementa con medicación.

Además, existen hábitos que pueden complementar el tratamiento, como: dormir bien, hacer actividad física, reducir el consumo de alcohol, practicar técnicas como mindfulness y buscar apoyo profesional a tiempo

 

¿Se puede tratar?

Es importante saber que tener este tipo de trastornos no es el fin del mundo y se puede tratar con acompañamiento profesional. El tratamiento principal es la terapia cognitivo-conductual, que ayuda a identificar y cambiar pensamientos y conductas que mantienen el problema. En algunos casos se complementa con medicación.

Además, ayudan muchos hábitos como: dormir bien, hacer actividad física, reducir el consumo de alcohol, practicar técnicas como mindfulness y buscar apoyo profesional a tiempo

 

El apoyo es fundamental para superar esta situación  

Si un familiar o amigo vive con este tipo de preocupación, es importante validar su experiencia sin reforzar el miedo. Frases como: "Entiendo que esto te preocupe" o "Veo que estás sufriendo con esta situación" pueden ser más útiles que minimizar lo que siente o alimentar constantemente sus temores.

 

Cuidar la salud mental también es cuidar la salud física

La relación entre mente y cuerpo es más estrecha de lo que muchas veces imaginamos. La ansiedad puede intensificar el sufrimiento, amplificar síntomas físicos y afectar significativamente la salud. Por eso, cuando la preocupación por la salud comienza a ocupar gran parte de los pensamientos, genera malestar constante o interfiere con las actividades cotidianas, buscar ayuda profesional puede marcar una diferencia importante.

 

En la Clínica Shaio, comprendemos que la salud va más allá de los síntomas físicos. Por eso contamos con un equipo de profesionales especializados en salud mental que acompañan a los pacientes y sus familias en la identificación, manejo y tratamiento oportuno de condiciones como el trastorno de ansiedad por la salud y el trastorno por síntomas somáticos.

 

Este artículo contó con la asesoría de la Dra. Laura Catalina López Muelas, psiquiatra.