
La enfermedad de Parkinson es un diagnóstico que no solo impacta a quien lo recibe, sino también a su familia. Aunque los medicamentos siguen siendo la base del tratamiento, con el paso del tiempo, algunos síntomas pueden volverse más difíciles de controlar, lo que hace necesario explorar nuevas alternativas terapéuticas que complementen el manejo tradicional.
El Parkinson es un trastorno neurológico progresivo que afecta principalmente el movimiento. Se manifiesta con síntomas como temblor, rigidez, lentitud motora y alteraciones del equilibrio. Aunque actualmente no tiene cura, existen diferentes tratamientos que ayudan a controlar sus manifestaciones y a mejorar la calidad de vida de las personas que lo viven. Entre ellos, además del tratamiento farmacológico y la estimulación cerebral profunda, se encuentra una opción menos conocida, pero con resultados importantes en casos seleccionados, la radiocirugía con Gamma Knife.
¿Cómo afecta el Parkinson al cerebro?
Esta enfermedad compromete directamente la producción de dopamina, un neurotransmisor esencial para el control y la coordinación de los movimientos. Esta disminución ocurre principalmente en una región del cerebro llamada sustancia negra.
Cuando los síntomas comienzan a hacerse evidentes, es porque la cantidad de dopamina que produce el cerebro ya se ha reducido de manera significativa, y aunque no se conoce con exactitud por qué ocurre este proceso (razón por la cual se clasifica como una enfermedad idiopática) sí se sabe que la falta progresiva de dopamina altera los circuitos neuronales responsables del movimiento.
Los medicamentos y las terapias avanzadas, como la estimulación cerebral profunda o el Gamma Knife, actúan sobre estos circuitos con el objetivo de mejorar su funcionamiento y reducir los síntomas.
El tratamiento del Parkinson: un enfoque integral
El tratamiento del Parkinson idiopático inicia, en la mayoría de los casos, con manejo médico, principalmente farmacológico. Sin embargo, el abordaje va mucho más allá del uso de medicamentos e incluye un enfoque integral que contempla:
• Terapia física
• Acompañamiento psicológico
• Apoyo familiar
• En algunos casos, atención psiquiátrica
A pesar de este manejo completo, algunos pacientes pueden experimentar, con el tiempo, un empeoramiento progresivo de los síntomas motores, como la rigidez, la lentitud al moverse o el temblor. Cuando esto ocurre, es posible evaluar opciones terapéuticas adicionales, siempre bajo una valoración especializada.
Estimulación cerebral profunda y Gamma Knife: ¿cuál es la diferencia?
Una de las alternativas más utilizadas a nivel mundial es la estimulación cerebral profunda, un procedimiento quirúrgico que consiste en implantar electrodos en estructuras profundas del cerebro, como el núcleo subtalámico. Estos electrodos se conectan a un marcapasos que emite impulsos eléctricos y puede lograr una mejoría cercana al 80 % en los principales síntomas motores.
El Gamma Knife, por su parte, no requiere la implantación de electrodos ni cirugía abierta. Se trata de una técnica de radiocirugía funcional que realiza una lesión precisa y controlada en áreas específicas del cerebro, con el objetivo de mejorar determinados síntomas, especialmente el temblor.
¿En qué casos puede utilizarse Gamma Knife en Parkinson?
El Gamma Knife no es una opción para todos los pacientes con Parkinson, pero puede ser especialmente útil en aquellos en quienes el temblor es el síntoma predominante, sobre todo cuando se presenta de manera más marcada en un lado del cuerpo.
En estos casos, se realiza una lesión de alta precisión en el núcleo ventral intermedio del tálamo, ubicado en el lado opuesto al temblor, lo que puede generar una mejoría significativa del temblor en la mano afectada.
Principales ventajas del Gamma Knife:
• Procedimiento no invasivo
• Tratamiento ambulatorio
• No requiere incisiones ni presenta riesgo de infecciones quirúrgicas
• Menor riesgo de complicaciones
• Menor costo frente a la estimulación cerebral profunda
Aunque no reemplaza otras terapias, en pacientes cuidadosamente evaluados puede convertirse en una alternativa eficaz y segura.
Neurocirugía funcional: un campo en constante evolución
La neurocirugía funcional se enfoca en mejorar o modular funciones específicas del cerebro. Tanto la estimulación cerebral profunda como la radiocirugía con Gamma Knife hacen parte de este campo, que continúa avanzando gracias al desarrollo de nuevas tecnologías de imagen y sistemas de planeación cada vez más precisos.
En la Fundación Clínica Shaio contamos con tecnología Gamma Knife, siendo pioneros en el país, con 16 años de experiencia y cerca de 3.000 pacientes tratados.
Actualmente, avanzamos en un proceso de actualización tecnológica que permitirá ofrecer tratamientos aún más precisos y personalizados. Además del Parkinson, esta tecnología se utiliza en el manejo de otras condiciones como el temblor esencial y, en casos seleccionados, algunos trastornos neurológicos y psiquiátricos.
En la Clínica Shaio, reafirmamos nuestro compromiso con el cuidado neurológico integral, apoyándonos en tecnologías como Gamma Knife para ofrecer alternativas terapéuticas avanzadas, seguras y basadas en la evidencia científica.
Este artículo contó con la asesoría del Dr. Juan Carlos Diez, neurólogo y especialista en Gamma Knife.