Manejo psicológico en casos de obesidad y sobrepeso

Junio 19, 2019

En ocasiones las personas con obesidad  y sobrepeso ya han presentado trastornos de tipo emocional y alimenticio, por ejemplo: la persona sufre de depresión o ansiedad por alguna situación que lo aqueja en su vida personal o laboral, entonces come para sentirse mejor por que esto “sana” todas sus dificultades.

Lo anterior empieza a generar dificultades en el control de sus impulsos y un problema con el límite, ya que aunque en el momento la comida le genera saciedad, la persona posteriormente va convertir esa satisfacción en culpa, por ejemplo: ¿porqué me lo comí? o ¡no debía comerme todo eso! Y esto se vuelve un círculo vicioso difícil de afrontar porque no es fácil para la persona salir de esta situación.

Otro factor es el del autoestima que incluye el autorreconocimiento y la autoimagen, estos tienen una particularidad y es que la persona en consulta psicológica manifiesta todas las situaciones y maneras en las que sufre su enfermedad pero ante su  círculo familiar y social este no es capaz de expresarlo de la misma manera, por el contrario parecen ser felices como son y sentirse bien consigo mismos. Esto por el temor a ser juzgados o cuestionados por otros sobre sus hábitos alimenticios o su estilo de vida sedentario.

En el programa de Clínica de Obesidad y Sobrepeso de la Clínica Shaio se  brinda un tratamiento enfocado en la forma en la que piensan estos pacientes y cómo esto se traduce a una conducta. Por lo que trabajamos con terapia cognitiva conductual que habilita espacios para hablar de todo aquello que el paciente va a reconocer en su proceso, como le puede dar un valor diferente a las dificultades que está pasando y que asocia a la comida y lo más importante, el reconocimiento de su condición para posteriormente tomar medidas de cambio que se verán reflejadas en recompensas físicas como perder tallas y la satisfacción de retomar el control sobre su vida.

Para tener en cuenta:

Recientemente el área de estudio de endocrinología descartó que la obesidad  o el sobrepeso fueran enfermedades hereditarias, sin embargo lo que sí se hereda inevitablemente son los hábitos, por ello es importante cuidar de estos al interior de nuestras familias. Si desde la niñez se enseñan hábitos alimenticios altos en azúcar, fritos y harinas, en la etapa adulta será muy difícil cambiarlos y diferentes enfermedades pueden empezar a desarrollarse con mayor facilidad.

Incentivemos en los niños el consumo de alimentos saludables, el control en las cantidades, los límites en el consumo y la práctica de actividad física que compense la quema de energía acorde a cada etapa de su crecimiento.

Este artículo contó con la asesoría de la Psic. Angela Romero, coordinadora del servicio de Psicología de la Clínica Shaio.