Lavado de manos, una responsabilidad con la vida

Octubre 14, 2020

El lavado de manos es una herramienta fácil de usar, efectiva y que cualquiera puede hacer usando solo agua, jabón o alcohol. Hoy más que nunca sabemos que solo necesitamos 30 segundos para hacerlo y en muchas ocasiones puede salvarnos la vida.

Contra cualquier virus o tipo de bacteria podemos hacer frente utilizando agua y jabón, solo es importante tener en cuenta que el lavado de manos debe hacerse completo, porque de nada sirve aplicarse grandes cantidades de cada producto si solo tocamos las palmas, el lavado debe cubrir la totalidad de las manos (palma, dorso, uñas y nudillos).

 

¿Por qué todos debemos hacer completo el lavado de manos?

 

Sin importar el rol que tengamos, acciones tan comunes como tocarse el rostro, la nariz, la boca o los ojos sirven como mecanismo de contagio de algún tipo de infección no solamente de COVID-19.

En nuestra vida cotidiana podemos encontrar momentos en que debemos poner atención a cómo y cada cuánto estamos lavando nuestras manos, por ejemplo: una mamá que tiene a su cuidado varios menores que dependen en gran parte de ella para realizar algunas funciones o los cuidadores de pacientes.

 

Conozca los momentos críticos para el lavado de manos:

 

  • Antes y después de manipular el tapabocas, recordemos que este funciona como una barrera de protección, por lo que si este se contamina en la superficie debo hacer higienización de manos inmediatamente.
  • Las mamás lactantes deben lavarse las manos antes de amamantar al bebé.
  • Antes y después de salir del baño.
  • Antes y después de cambiar pañales.
  • Antes y durante la preparación alimentos.
  • Antes de comer.
  • Antes de aplicar algún medicamento.
  • Después del contacto con sus mascotas.

 

El 15 de octubre del 2020 se celebra el Día Mundial del Lavado de Manos, este año el llamado es a la consciencia y la responsabilidad en medio de lo que venimos atravesando por la pandemia por COVID-19, que nos recuerda que un poco de agua y jabón puede salvarnos la vida. 

 

Este artículo contó con la asesoría de Lisbeth Pardo, enfermera del programa de Vigilancia Epidemiologica de la Clínica Shaio.