Relación entre la enfermedad renal y la cardiovascular

Marzo 11, 2020

La enfermedad renal crónica es la pérdida progresiva e irreversible de la función renal, las causas son múltiples: por diabetes mellitus, hipertensión arterial y otras como son los riñones poliquísticos, sobredosis por antiinflamatorios no esteroideos, enfermedades propias del riñón como las glomerulopatías, enfermedades autoinmunes como el lupus, entre otras.

¿Cuáles son sus síntomas?

Puede no presentarse ningún tipo de sintomatología en las primeras fases, se diagnostica básicamente por exámenes de laboratorio, a medida que la enfermedad va avanzando y debido a que el riñón tiene que ver con todos los síntomas del organismo, se empieza a presentar:

  • Anemia con fatiga, ya que deja de producirse eritropoyetina
  • Dolores osteomusculares severos
  • Calcificaciones a nivel de los tejidos blandos (el calcio se acumula en el tejido corporal, haciendo que dicho tejido se endurezca)
  • Incluso fracturas patológicas, colateral a lo que se conoce como hiperparatiroidismo secundario que conlleva a fosfatos altos, calcio bajo y alteraciones a nivel de otros electrolitos
  • Síntomas neurológicos como disestesias (alteración de la sensibilidad que afecta especialmente el tacto), parestesias (que es el adormecimiento de ciertas partes del cuerpo que generalmente piernas y brazos o pies y manos), también movimientos anormales como las mioclonias y si no se da un tratamiento oportuno puede llegar incluso a estado de coma, convulsiones o muerte.
  • Hay algo muy común con los pacientes renales que se conoce como el síndrome de piernas inquietas que son movimientos anormales como brincos que se producen en las piernas, generalmente en las noches, asociados a dolor.
  • Síntomas cardíacos como falla cardíaca, hipertensión arterial, dificultad respiratoria, en estadios avanzados de la falla renal.

¿Cómo podemos evitar la enfermedad renal?

Cuando se habla de enfermedades de progresión hay que empezar con un estilo de vida sano, este incluye una dieta adecuada con proteínas, carbohidratos y vitaminas que sean proporcionales, adecuados para la talla y superficie corporal de la persona, con esto prevenimos fundamente la obesidad que se considera un factor de riesgo de compromiso y falla renal.

Realizar actividad física regularmente mínimo tres veces por semana, evitar a toda costa el tabaquismo, prevenir la ingesta de alcohol en exceso ya que esto lleva a la cirrosis y producir la enfermedad renal conocida como síndrome hepatorrenal.

Llevar un control adecuado de azúcar en la sangre (prevenir la diabetes), si ya el paciente es diabético debe realizarse glicemias periódicas y hemoglobinas glicosiladas que deben estar por debajo de 6,5.

Todas estas recomendaciones son importantes para prevenir la enfermedad renal, sin embargo, es importante acudir al médico a chequeos periódicos y realizarse controles mediante la toma de laboratorios.

¿Es posible que tanto el riñón como el corazón se deterioren al mismo tiempo y se pueda realizar un trasplante de ambos órganos?

Sí, muchas veces cuando se tiene patología renal que llega a producir falla cardíaca severa probablemente por la hipertensión o por otro tipo de patologías o viceversa cuando hay enfermedad cardíaca que llega a producir compromiso renal como el llamado síndrome cardiorrenal. En estos casos se pueden deteriorar estos órganos a tal grado que no valga la pena hacer un trasplante de riñón sino se realiza al mismo tiempo uno cardíaco, porque se perdería el primer órgano, ya que con un corazón que no funciona correctamente el riñón trasplantado tampoco lo haría y viceversa.

Incluso, es contraindicado el trasplante renal si se tiene un corazón que no está funcionando. En la Clínica Shaio se ha realizado con éxito y actualmente tenemos varios pacientes que han tenido una sobrevida superior a 10 años con los dos órganos trasplantados.

¿Qué consecuencia tiene la enfermedad renal en la salud cardiovascular del paciente?

Una enfermedad renal crónica que no es atendida y que no tiene tratamiento puede tener compromiso cardíaco que se verá reflejado con el tiempo, esto es conocido como síndrome cardiorrenal tipo III y IV, el primero es cuando una enfermedad renal aguda produce compromiso del corazón y lleva a una falla cardíaca aguda y el segundo, es cuando una enfermedad renal crónica lleva al paciente a una falla cardíaca crónica, este por lo general es un paciente hipertenso y esta condición puede hacer que el corazón crezca desproporcionadamente y haya una hipertrofia ventricular que como consecuencia provoca la falla cardíaca.

De manera que una falla renal puede acompañarse también de lesiones a nivel de la microvasculatura de los demás órganos.

Si desea más información lo invitamos a consultar con nuestros especialistas del servicio de Nefrología, ingrese aquí y agende su cita.

 

Este artículo contó con la asesoría de la Dra. Martha Ariza, jefe del servicio de Nefrología de la Clínica Shaio.